domingo, 15 de mayo de 2011


Reincidente.

Vuelvo, con la ilusión que un día me llevó a abrir este trocito de ciberespacio, a escribir y compartir con quien sea imágenes y palabras de ida y vuelta.
No puedo dedicar tiempo como antes, ni como me gustaría, pero sí voy a salir de este abandono al que de alguna forma me tenía sometida.

Esto es, por tanto, una pequeña declaración de principios, una confesión de reincidente sin complejos, un nuevo intento de constancia.

Abrazos a los que aún, y de vez en cuando, pasan por aquí.

martes, 20 de julio de 2010

Más allá que acá.

sábado, 8 de mayo de 2010

¡A vivir!


Lo delicioso de la vida es que por cada tropiezo hay brazos que nos sujetan. Los de siempre y otros nuevos. La maravilla es redescubrir cada canción y cada gesto, volver a hacerlo todo propio, afirmar de nuevo la vida, con todo lo que conlleva. Salir del dolor más fuerte, más libre, más como antes pero con nuevas lecciones a recordar en el futuro. Aprender, aprender, y cuando algunos ya se aposentarían tranquilamente, seguir aprendiendo. Reír con ganas, bailar como si fuera la última vez, abrazar a rabiar y besar a bocajarro.

lunes, 3 de mayo de 2010

Quizá el 1º de Mayo también sea una celebración ortodoxa, una jornada de reivindicación y lucha que ya huele a libro viejo. Quizá haya que dejar paso a otras cosas, porque claro, en las manifestaciones uno se cansa y se despeina, y pasa frío en invierno.Mucho mejor que llevar pancartas, repartir folletos y charlar con quienes se interesan por determinadas propuestas y campañas, son otras cosas.

A la izquierda "progre" se le llena la boca al declarar que es necesaria otra forma de hacer política, otro lenguaje, otro discurso, y otra manera de llegar a la sociedad. Con el ego de Ortega, que en un párrafo enunciaba la pregunta -a su juicio- más importante para la filosofía, y en el siguiente la respondía, estos izquierdistas no dudan en colgarse la medalla: ellos son el relevo generacional que van a dar el giro necesario a eso que se ha llamado la "izquierda transformadora".
Mientras dicen esto, caen en errores bastante graves desde el punto de vista ideológico, aunque claro, eso de la ideología también lo dejan en el pasado. Quizá propongan, también sin explicarlo, otra forma de entender la ideología, una forma más flexible, joven y distinta: decirse de izquierdas y por ejemplo, hacer una lectura de la crisis en clave electoral, al más rancio estilo pepero. Eso es compañero. Digo, colega. Una ya no sabe a qué atenerse.

Me siento plenamente representada por la forma, el discurso, el lenguaje y la manera en que nos acercamos a la sociedad, tal y como han venido haciendo otros antes de que naciéramos. No por ello me considero un dinosaurio, sería paradójico, a mis veinte años. Lo que sí creo es que hay otro tipo de juventud, que valoramos y mucho el trabajo que se ha realizado desde hace mucho tiempo, y que creemos que sigue siendo importante. Que no nos avergonzamos de hablar de república, socialismo, feminismo o laicismo. Que hemos superado la idea infantil y sin argumentos de que lo nuevo es siempre mejor, y que lo que necesitamos para que nos vaya mejor -ya ni hablamos de para ser más útiles a los trabajadores- es un cambio de fachada.

Trato de imaginar esas otras formas no explicadas y se me aparece un joven montado en una plataforma flotante, vestido a la última, predicando a dos metros del suelo, en esperanto.

domingo, 11 de abril de 2010



Primavera abril república flores hospital amigos sol terraza tinto de verano tapita conversación planes (de los que no tienes la certeza que se cumpla ninguno, excepto si los haces contigo misma, porque es difícil mentirse pero muy fácil engañar a otros) trabajos paseos campus clases libros cielos! visitas inesperadas recuerdos decepción lástima pero música baile cenas risa camaradas complicidad reuniones manifestaciones actos ganas de...verano. Todo bien mezclado en casi cada día, días de muchas horas, y pocas semanas.


¡A vivir!

jueves, 11 de marzo de 2010

En el metro, esta mañana, un chico llevaba una rosa roja.

No es que yo quiera flores.

En el metro, esta tarde, un señor llevaba un ramo de rosas blancas.

No es, ya digo, que yo quiera flores.

También había hoy cerca de mi calle pétalos y pisadas.

Que no, no quiero flores.

Pero ahora, entre mis manos, ya la noche, y un girasol tullido y muerto.

Este si lo quiero.

sábado, 27 de febrero de 2010